No es un problema que afecta solo a este barrio pero los vecinos solicitan medidas para evitar la suciedad y el incivismo en el nuevo parking de Pablo VI.
Los residentes alertan principalmente de la presencia de excrementos de perros en la zona, debido a que algunos propietarios de mascotas acuden allí a pasearlas y no recogen después sus necesidades. Aunque aclaran que el recinto no se encuentra sucio por falta de limpieza municipal, sí insisten en que el problema radica en la actitud incívica de algunos dueños, que permiten que los animales hagan sus necesidades en el lugar y dejan los excrementos sin recoger.
“Se está convirtiendo en un vertedero de cacas de perros”, lamentan algunos vecinos, que piden al Ayuntamiento que tome medidas para frenar esta situación antes de que vaya a más.
Los residentes solicitan que desde el Ayuntamiento se refuerce la limpieza cuando sea necesario, pero sobre todo que se instalen carteles informativos o indicativos para recordar la obligación de recoger los excrementos de las mascotas
Falta de civismo
Consideran que el problema no está en el mantenimiento del recinto, sino en la falta de civismo de algunas personas, por lo que reclaman medidas disuasorias y de concienciación.
También alertan de botellonas los fines de semana
A esta situación se suma otra preocupación vecinal. Según explican, durante los fines de semana están detectando la presencia de numerosos grupos de jóvenes que acuden al nuevo aparcamiento para hacer botellona.
Los vecinos aseguran que estas concentraciones están generando molestias y piden simplemente una mayor vigilancia, especialmente en horario nocturno durante viernes y sábados, para evitar que este nuevo espacio del barrio termine convirtiéndose en un punto habitual de reuniones incívicas.
Agradecen la mejora de la iluminación
No obstante, los vecinos también han querido trasladar su agradecimiento por una actuación reciente ha sido atendida por el ayuntamiento. Cabe recordar que hace poco tiempo ya manifestaron su malestar por la falta de iluminación en la zona, una problemática que este periódico publicó en su día y que fue trasladada al responsable municipal competente.
Según explican ahora, ese problema ya ha sido solventado, por lo que agradecen tanto la rápida respuesta como la mejora ejecutada, al considerar que era una demanda importante para la seguridad del entorno.
Precisamente por ello, los residentes confían en que esta nueva queja también pueda ser escuchada y atendida con la misma diligencia.
Por ello, piden al Ayuntamiento que adopte medidas para frenar la acumulación de excrementos de perros y refuerce la vigilancia durante los fines de semana, con el objetivo de conservar en buen estado este espacio recién inaugurado y garantizar el bienestar de quienes viven en la zona.






































