El último Pleno del año, un pleno descafeinado
Mientras desde algunos sectores se insiste en la falta de una oposición real y efectiva en el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, la realidad vuelve a dejar en evidencia errores difíciles de justificar. Los grupos municipales PP y Vox no han defendido en el último pleno del año ninguna moción política tras no haberlas presentado dentro del plazo establecido.
Ambas formaciones han reconocido que la ausencia de iniciativas propias se debe a un fallo en los tiempos de entrega, lo que ha impedido su inclusión en el Orden del Día.
El portavoz de Vox, Pedro Navarro, ha asumido públicamente la responsabilidad, atribuyendo la situación a una confusión provocada por los festivos del mes de diciembre: “siempre hemos defendido el cumplimiento del Reglamento Orgánico Municipal y asumimos nuestro error”, ha señalado Navarro. También ha asegurado que podrían haber llegado a un acuerdo para presentar las propuestas pero ha indicado que «el señor Araújo no ha querido».
Por su parte, Esaú Pérez ha dicho que el Pleno de diciembre ha sido «realmente breve porque ambos grupos hemos incurrido en un error de interpretación del ROM». También ha asegurado que “la voluntad de los grupos municipales podría haber suplido esa carencia pero no ha sido así». En este sentido, ha indicado que «quien ha perdido ha sido el ciudadano de Alcalá, ya que no se han tratado las medidas de ambas agrupaciones».
En consecuencia, la sesión plenaria de diciembre se ha limitado a varios expedientes del equipo de gobierno, dos mociones de ANI y una del concejal no adscrito.
Un pleno descafeinado que vuelve a alimentar el debate sobre la eficacia real de esta oposición municipal, no por falta de espacio político, sino por errores que resultan difícilmente asumibles en el ejercicio de la responsabilidad institucional.













