El incivismo vuelve a ensuciar el Adufe con otro vertido ilegal de neumáticos
El entorno del Adufe ha vuelto a ser escenario de un nuevo atentado ambiental. Una lectora ha remitido a este medio imágenes de un vertido ilegal de neumáticos localizado en el camino que pasa por debajo del Puente del Dragón. Un lugar que, por desgracia, se ha convertido en un punto habitual para quienes actúan con total desprecio por el medio ambiente.
No se trata de un hecho aislado
Desde AIRA Gestión Ambiental confirman a este medio que hace solo unos días ya fue necesario retirar otro vertido de neumáticos en esta misma zona. Sin embargo, la respuesta de los responsables ha sido volver a hacer exactamente lo mismo. AIRA nos ha informado que este lunes se procederá nuevamente a la limpieza del área, lo que supone destinar recursos públicos, una y otra vez, para corregir la conducta incívica de unos pocos.

Estos vertidos ilegales no sólo degradan gravemente el entorno natural, sino que suponen un peligro real y constante, ya que los neumáticos pueden ser incendiados en cualquier momento. La quema de estos residuos libera sustancias extremadamente tóxicas como mercurio, plomo y monóxido de carbono, con consecuencias directas para la salud pública y el ecosistema.
Resulta especialmente indignante que, pese a las limpiezas reiteradas por parte de Aira y a las denuncias públicas, los autores de estos vertidos sigan actuando con absoluta impunidad. Su comportamiento no solo evidencia una falta total de civismo, sino también un desprecio intolerable hacia un espacio natural que es patrimonio de todos. Cada nuevo vertido es una burla a quienes trabajan por conservar el entorno y a la ciudadanía que sí cumple con la ley.
La normativa existe, pero se incumple
Conviene recordar que en España los neumáticos fuera de uso (NFU) están catalogados como residuos y que su abandono está expresamente prohibido por la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados. No se trata de una recomendación, sino de una obligación legal.
El vertido ilegal de neumáticos puede acarrear sanciones económicas importantes, además de responsabilidades por daño ambiental. Existen alternativas legales y gratuitas para su correcta gestión, como los puntos limpios municipales, los talleres autorizados o los sistemas de gestión como SIGNUS o TNU.
Lo que ocurre en el Adufe no es un problema de falta de información, sino de incivismo y falta de conciencia, una vez más, el entorno sigue pagando las consecuencias de la irresponsabilidad de unos pocos.
*Desde Alcalá Información queremos apelar a la colaboración ciudadana para que denuncien estos hechos y, en caso de ver a los autores, que lo pongan en conocimiento de las autoridades.













