Ayer se cumplían dieciocho años del fallecimiento de Don Manuel Gómez, quien fue párroco de la Iglesia de San Sebastián durante cincuenta años y una figura profundamente querida por su ciudad.
Hace unos días, la Comisión de Nomenclátor del Ayuntamiento acordó proponer al Pleno Municipal que una calle de la feligresía de San Sebastián lleve su nombre, como homenaje a su memoria y como testimonio presente y futuro del agradecimiento de su pueblo por todo el bien que sembró a lo largo de su vida.
Don Manuel fue un auténtico pionero en la atención social a las personas mayores, impulsando la creación del primer Hogar del Pensionista en lo que hoy son los salones parroquiales. Siempre tuvo una sensibilidad especial hacia los más necesitados, a quienes jamás despedía con las manos vacías, y mostró una cercanía ejemplar con las personas con discapacidad, abriendo, entre otras iniciativas, el camino que conduce a la Ciudad San Juan de Dios.
Su inseparable sonrisa y aquellos caramelos que repartía a diario, aún muchos recuerdan. Nos dejó como herencia un mensaje claro y permanente: permanecer siempre unidos.
Don Manuel falleció el 28 de diciembre de 2007, pero su legado sigue vivo en la memoria y el corazón de quienes tuvieron la suerte de conocerlo.














Buen sacerdote y buena persona y yo firmaria donde alga falta
La caridad fue su bandera, compartiendo todo lo que tenía con aquellos que lo necesitaban. Yo fui testigo de su trabajo i cansabele. En los veranos más tórridos le veíamos caminar ,siempre con su sotana, impertérrito ante el calor. La sotana era “su penitencia “, y la llevaba con sobriedad y saber estar.
Se la tenían que haber puesto,esa calle en vida .Espero y deseo que se la pongan