Diez años después, las Niñas de Alcalá vuelven al Falla con la madurez de quien ya sabe a qué juega
La comparsa de las Niñas de Alcalá se planta mañana de nuevo sobre las tablas del Gran Teatro Falla en una fecha marcada en rojo. Se cumplen diez años de su primera participación en el COAC, aquella ‘La desconocida’ que en 2016 abrió un camino que hoy ya nadie discute: el de una comparsa asentada, reconocible y con un sitio ganado en la fase de cuartos de final.
No es casualidad. El grupo alcalareño se ha convertido en una de esas comparsas que el aficionado espera escuchar con atención, consciente de que rara vez defrauda. Sus últimas tres participaciones han tenido premio con el pase a cuartos, y en este COAC 2026 el objetivo, al menos, pasa por repetir presencia con ‘Las jorobadas’.
Si algo define a esta comparsa es su enorme calidad vocal, una seña de identidad que se mantiene intacta desde hace años. Voces bien empastadas, afinación cuidada y un gusto exquisito por el detalle, sin caer en estridencias ni excesos. Un estilo elegante, reconocible, que encontró su punto de inflexión tras la pandemia con ‘Las del tacatá’, confirmando que el regreso al Falla no era anecdótico, sino el inicio de una etapa más sólida.
De todo su repertorio reciente, ‘La consentida’ (2024) sigue siendo la referencia más alta: una comparsa que impactó tanto por letras como por puesta en escena y que dejó el listón muy alto. El pasado concurso, con ‘Las perras’, el grupo volvió a cumplir entrando en cuartos, aunque sin alcanzar el mismo efecto emocional. Aun así, escuchar a las Niñas de Alcalá sigue siendo, edición tras edición, una auténtica delicia.
Hoy, una década después, la comparsa regresa al Falla con más tablas, más oficio y una identidad plenamente definida. ‘Las jorobadas’ llegan sin el ruido de las favoritas, pero con el respeto que se gana quien ha demostrado regularidad y compromiso con su manera de entender el Carnaval.
Mañana, el Falla dictará sentencia. Pero pase lo que pase, las Niñas de Alcalá ya han demostrado que su historia en Cádiz no es un capricho, sino una trayectoria construida con paciencia, talento y mucha verdad.













