La tarde de Reyes en Alcalá de Guadaíra comenzó con incertidumbre. La lluvia hizo acto de presencia de forma inesperada en la salida de la Cabalgata de Reyes Magos este 5 de enero, obligando a retrasar hasta en dos ocasiones el inicio del esperado desfile.
Aunque las previsiones meteorológicas no anunciaban precipitaciones, pasadas las 17.00 horas comenzaron a caer las primeras gotas, generando dudas entre los organizadores y preocupación entre las familias que ya aguardaban en las calles. La organización optó por retrasar 45 minutos la salida.
El chaparrón sorprendió cuando las primeras carrozas ya habían alcanzado la avenida de Escultora La Roldana. Muchos vecinos, sin paraguas y con los más pequeños ilusionados, se vieron sorprendidos por la lluvia, al igual que el propio cortejo real, que pese a todo continuó su recorrido con normalidad.
No podemos olvidarnos de los alcalareños que se han volcado con la cabalgata. Y es que ni la lluvia ni el intenso frío lograron vaciar las calles de Alcalá. Los alcalareños se quedaron, resistieron y esperaron. Con paraguas empapados, pañoletas sobre los hombros y los más pequeños bien abrigados, desafiaron el aguacero para no perderse el paso de la Cabalgata.
Porque en Alcalá, la ilusión de la noche de Reyes pesa más que el frío y el agua, y la magia volvió a imponerse incluso bajo la lluvia. ✨













