El vandalismo obliga a cerrar rn solo 24 horas después de ser reparado el parque infantil de la Avenida de la Constitución.
La zona de juegos infantiles de la Avenida de la Constitución vuelve a estar cerrada apenas unos días después de que el Ayuntamiento iniciara trabajos de reparación, evidenciando no solo el deterioro del mobiliario urbano, sino también la preocupante falta de civismo que sigue afectando a los espacios públicos.
El pasado viernes 17 de abril, operarios municipales acudieron a balizar el área tras detectarse múltiples desperfectos en los juegos. Algunos de ellos con piezas rotas que suponían un riesgo para los menores. Ese mismo día se sustituyó parte de la tornillería y diversos elementos dañados, quedando la instalación acordonada a la espera de nuevas piezas.
Durante la semana, los trabajadores han ido completando las reparaciones conforme llegaban los repuestos. Sin embargo, el esfuerzo ha resultado insuficiente ante nuevos actos vandálicos. En menos de 24 horas desde la última intervención, el precinto de seguridad había desaparecido y los juegos habían vuelto a sufrir daños.
La situación ha obligado a una nueva intervención tras el aviso de los vecinos, procediéndose nuevamente al cierre del área para acometer más reparaciones en los próximos días.
Este episodio pone sobre la mesa un problema recurrente: el coste económico y social que supone el vandalismo, que no solo retrasa la puesta en uso de instalaciones públicas, sino que también priva a los más pequeños de espacios seguros de ocio. A ello se suma la sensación de impotencia entre los vecinos, que ven cómo los esfuerzos municipales se diluyen ante conductas incívicas que quedan, en muchos casos, impunes.
Más allá de las reparaciones puntuales, la situación plantea la necesidad de reforzar la vigilancia, promover campañas de concienciación ciudadana y exigir responsabilidades a quienes deterioran bienes que son de todos.
































