Alcalá de Guadaíra ha vivido en las últimas horas una incidencia que ha afectado tanto al suministro como a la calidad del agua en distintas zonas del municipio. Todo comenzó en la jornada de ayer, cuando se registraron numerosos cortes de agua en varios barrios debido a una avería de gran magnitud localizada en una gasolinera Cepsa situada en el Campo de las Beatas. ( noticia en este enlace)
Durante varias horas, vecinos de zonas como General Prim, Santa Lucía, la calle Padre Flores o el barrio de Rabesa —entre otros puntos de la localidad— permanecieron sin suministro. En los casos más prolongados, el corte total de agua se extendió durante aproximadamente dos horas, generando molestias entre los residentes.
Tras la intervención inicial, el suministro comenzó a restablecerse de manera progresiva a lo largo del día. Sin embargo, la incidencia no ha quedado completamente resuelta. A esta hora, continúan los trabajos de reparación en la zona afectada, donde incluso se mantiene cortado uno de los carriles de la vía mientras operarios trabajan para solventar definitivamente la avería.
A lo largo de la mañana de hoy, el problema ha derivado en una nueva preocupación para los vecinos del entorno del Campo de las Beatas: la calidad del agua. Numerosos residentes han reportado que el agua del grifo presentaba un color muy oscuro y una elevada turbidez, con presencia visible de sedimentos y tierra.
Uno de los casos más llamativos se ha producido en el Instituto de Educación Secundaria Tierno Galván, donde, según fuentes consultadas, el agua llegó a salir prácticamente negra. Ante esta situación, se recomendó a los alumnos que no consumieran agua del grifo mientras persistieran las dudas sobre su potabilidad.
Las quejas vecinales no se han hecho esperar. A lo largo de la mañana, varios ciudadanos han remitido imágenes en las que se aprecia el estado del agua, inicialmente muy oscura y, posteriormente, algo más clara conforme avanzaban las horas, aunque todavía con un aspecto turbio que genera incertidumbre.
Por el momento, no se ha emitido información oficial que confirme si el agua es apta para el consumo tras esta incidencia, lo que mantiene la preocupación entre los vecinos afectados. Mientras tanto, la recomendación generalizada entre residentes y centros educativos ha sido evitar el uso del agua para beber o cocinar hasta que se garantice su salubridad.
Se espera que en las próximas horas las autoridades competentes informen sobre el estado de la red y la calidad del suministro una vez concluyan las labores de reparación.
































