El Arco de San Miguel, quien lo ha visto y ¿quien lo ve?

Arco de San MIguelMuchos días lleva a oscuras, se trata de uno de los principales monumentos históricos de nuestra ciudad y que está dotado de una preciosa iluminación artística (como pueden ver en la imagen). Sin embargo, desde hace unos días el arco está apagado al igual que ocurre con muchas calles aledañas algo, que para los vecinos supone un peligro. Sobre todo ahora que se vienen produciendo robos y ocupaciones ilegales, aprovechando precisamente esta oscuridad.

Los propios vecinos de la zona nos hacen llegar esta imagen con el arco totalmente a oscuras, una verdadera lástima. Principalmente si tenemos en cuenta la fuerte inversión que se hizo, precisamente para rehabilitar este monumento para el disfrute de todos los ciudadanos.

El proyecto de rehabilitación del arco se llevó a cabo en 2015 con un presupuesto superior a los 100.000 euros y permitió recobrar su aspecto originario, en la medida de lo posible, ya que faltaban lienzos de muralla de su acceso en recodo. Bajo él pasaban personas, vehículos e incluso camiones que fueron deteriorando la construcción. Con estas obras se garantizó su conservación y sobre todo se hizo para dar relevancia a un elemento constructivo de fuerte valor simbólico para la ciudad y en particular para el barrio de San Miguel.

Tras las obras ha quedado convertido en un precioso pórtico monumental que invita a pasar caminando desde la renovada calle San Fernando a la Avenida del Aguila y el resto del barrio.

Como monumento, fue dotado en su día de una especial iluminación artística consistente en luces led que se ubican en el suelo, como ocurre con otros monumentos de la ciudad, es el caso del propio Ayuntamiento. Los vecinos denuncian que esta iluminación artística no funciona.

El arco

El antiguo arco, que se enmarca en el período bajo medieval, s. XIII-XV, constituye la principal vía de entrada al arrabal del castillo medieval. Se extiende por la ladera meridional del cerro del Castillo y es consecuencia de la ampliación del poblamiento de la Villa de Alcalá extramuros al principal recinto fortificado, probablemente entre los siglos XII al XIV. La urbanización de este espacio conllevó su fortificación, plasmada en la construcción de sendas corachas que unían la fortaleza superior con la ribera del río Guadaíra, además de un lienzo ribereño que cerraba completamente el perímetro del arrabal construido no antes del último tercio del siglo XIII.

Actualmente, el Arco de San Miguel es el punto de acceso peatonal al arrabal del Castillo tras la construcción de una variante por la que pueden acceder vehículos de grandes dimensiones, lo que se hizo también para incrementar el número de visitas turísticas al Recinto Fortificado alcalareño.

 

 

PUBLICIDAD

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here