Un vehículo robado y quemado de forma intencionada provoca alarma por el fuerte olor a quemado en Alcalá. A ello se unió otro fuego en el entorno de la estación Don Rodrigo, ambos ya apagados.
El incendio, registrado ayer en la zona de Gandul, pudo percibirse desde distintos puntos de Alcalá por el intenso olor y la luminosidad. La Policía ha confirmado que se trataba de un vehículo robado y que el fuego fue provocado intencionadamente. La situación ya está completamente normalizada.
Numerosos vecinos de Alcalá alertaron ayer a través de llamadas y mensajes enviados al Messenger de Facebook a este diario digital de la presencia de un fuerte olor a quemado y de una intensa luminosidad que podía observarse desde diferentes puntos de la ciudad.
Entre las zonas desde las que se recibieron avisos se encontraba la avenida de Santa Lucía y el entorno de Pablo Sexto, además de en el centro donde algunos vecinos aseguraban percibir una luz de tonalidad similar a la de un incendio.
Ante la preocupación generada, la Policía confirma que durante la jornada de ayer había ardido un vehículo en la zona de Gandul y posteriormente, hubo un incendio cerca de la estación de Don Rodrigo, en la carretera de Utrera.
Según la información trasladada por los agentes, el coche había sido robado y el incendio fue provocado de manera intencionada. Este tipo de sucesos puede estar relacionado con el uso previo de vehículos sustraídos para cometer otros delitos y su posterior quema con el objetivo de eliminar posibles huellas o evidencias.
Un suceso que ya está controlado
A pesar de la alarma que el humo, el olor y la luminosidad pudieron provocar entre los vecinos, no existe en estos momentos ninguna situación de emergencia relacionada con este incendio. El vehículo quedó completamente calcinado y el fuego fue extinguido, por lo que todo ha vuelto a la normalidad en la zona.
La quema de vehículos no es un fenómeno completamente nuevo en Alcalá. Durante los últimos años se han registrado distintos incendios de coches, algunos de ellos accidentales o fortuitos y otros, como el ocurrido ayer en Gandul, presuntamente intencionados.
En cualquier caso, el episodio registrado ayer no supone actualmente ningún riesgo para los vecinos. La situación está controlada y normalizada después del incendio.
Por tanto, tranquilidad para los vecinos de Alcalá: el fuego que pudo verse desde distintos puntos de la ciudad ya está apagado y no existe ninguna emergencia activa derivada de este suceso.
































