Una noche para caminar entre molinos y mirar las estrellas
La plataforma Salvemos el Guadaíra organiza una nueva edición de su tradicional ruta nocturna de senderismo, que culminará con una observación astronómica en la Cuesta Carretilla
Caminar junto al río Guadaíra cuando cae la noche, descubrir los molinos harineros que forman parte de su historia y terminar el recorrido mirando las estrellas. Esa es la propuesta de la plataforma cívica Salvemos el Guadaíra, que volverá a reunir a cientos de senderistas en una de sus actividades más esperadas del año.
La ruta nocturna se celebrará el próximo sábado 5 de septiembre, con salida a las 20:30 horas desde la Plaza del Duque. Desde allí, los participantes emprenderán un recorrido por la ribera del Guadaíra, siguiendo el trazado que conduce entre algunos de los molinos y vestigios que convierten este espacio natural en uno de los grandes patrimonios de Alcalá de Guadaíra.
La actividad tiene un marcado carácter cultural y divulgativo. A lo largo del camino, los integrantes de Salvemos el Guadaíra irán explicando a los participantes los elementos patrimoniales que se encuentran en el recorrido, con especial atención a los antiguos molinos harineros que jalonan el cauce y que durante siglos estuvieron estrechamente ligados a la vida y la economía de la ciudad.
Pero la caminata tendrá una recompensa muy especial al final del camino. Al llegar a las inmediaciones de Cuesta Carretilla, los senderistas encontrarán una serie de telescopios instalados para disfrutar de una observación del cielo nocturno.
En esta parte de la actividad colaborarán distintas asociaciones y agrupaciones de astronomía de la provincia de Sevilla, cuyos integrantes se encargarán de acercar el firmamento a los participantes y explicarles algunos de los objetos celestes que pueden observarse a través de los telescopios.
La elección del lugar no es casual. La zona presenta unas condiciones especialmente favorables para la observación astronómica, al encontrarse alejada de buena parte de la contaminación lumínica. De esta forma, el recorrido permite pasar de contemplar el patrimonio y el paisaje del Guadaíra a levantar la mirada hacia un patrimonio mucho más lejano: el cielo estrellado.
La iniciativa pretende, precisamente, reivindicar esa doble riqueza. Por un lado, la riqueza natural, paisajística y patrimonial de la ribera del Guadaíra y, por otro, la necesidad de proteger la oscuridad de nuestros cielos para que las generaciones futuras puedan seguir disfrutando de ellos.
La ruta se ha convertido con el paso de los años en una de las citas más singulares del calendario de actividades de Salvemos el Guadaíra. En anteriores ediciones han llegado a participar más de quinientas personas, no solo vecinos de Alcalá de Guadaíra, sino también numerosos visitantes procedentes de localidades cercanas.
Y es que pocas experiencias permiten descubrir de una manera tan especial el entorno del Guadaíra: caminar cuando el sol comienza a desaparecer, escuchar el río, conocer la historia de sus molinos y, después, detenerse en medio de la noche para observar el firmamento.
































