Hay lugares que no son solo edificios. Son memoria. Son fotos que se repiten en álbumes distintos, pero con la misma luz. Son risas que cambian de edad —de abuelos a padres, de padres a hijos—, pero que suenan igual cuando se abren las puertas.

La Hacienda Zambra ha sido uno de esos lugares. Durante décadas, este salón de celebraciones en Alcalá de Guadaíra ha sido escenario de historias que no caben en un comunicado oficial. Bodas que empezaban con nervios y terminaban en baile sin hora de cierre. Bautizos donde toda la familia parecía caber en una sola mesa larga. Comuniones con trajes impecables que no tardaban en llenarse de azúcar, juegos y carreras entre manteles blancos. Y celebraciones de vida, de las de verdad, de las que se recuerdan aunque el tiempo pase.
Quien haya pasado por allí sabe que Zambra no era solo “un sitio bonito para eventos”. Era un punto de encuentro. Un lugar al que se volvía. A veces incluso sin motivo, solo para revivir lo que ya se había vivido antes.

Por eso la noticia de su cierre como salón de celebraciones tiene algo de final emocional, no solo administrativo. Paco Cárdenas ha anunciado con un comunicado que el espacio dejará esa etapa atrás, aunque su actividad actual se extenderá hasta diciembre de 2026, antes de que le llegue la jubilación en 2027. Es el cierre de una forma de hacer las cosas que ha acompañado a varias generaciones de familias de Alcalá.
Un centro educativo privado
Pero los lugares, como las personas, también se transforman. El edificio se convertirá en algo muy distinto: un centro educativo privado de inspiración canadiense.
El nuevo proyecto anuncia la creación de un campus de Primaria, Secundaria y Bachillerato en la Hacienda Zambra, con apertura prevista para septiembre de 2027. Un espacio educativo que promete crecer con sus alumnos, desde los primeros años hasta la etapa previa a la universidad, con metodologías basadas en proyectos, aulas temáticas y un modelo pedagógico progresivo.
Ubicado en la preciosa Hacienda Zambra, a tan solo 12 minutos de Sevilla, este espacio de 1.500 m’ ya construidos nos permite garantizar el entorno físico para toda la vida académica de nuestros alumnos hasta bachillerato.
En definitiva, aseguran desde el centro educativo que es un proyecto: “sólido y continuo, concebido para acompañar el crecimiento de nuestros alumnos desde sus primeros pasos hasta su acceso a la universidad”.
#ColegioCanadianSevilla









































