Operativo contra los enganches ilegales deja sin suministro a vecinos del Castillo y Rabesa
Vecinos de distintos puntos de Alcalá de Guadaíra se han visto afectados por cortes de luz en el marco de una actuación dirigida contra las conexiones irregulares a las redes de suministro eléctrico.
Por el momento, las actuaciones han afectado al barrio del Castillo y a la barriada de Rabesa. En este último punto, los cortes de electricidad también habrían afectado a varios bloques de viviendas, incluidos los conocidos como los pisos del ‘Titanic’. La intervención forma parte de una actuación destinada a localizar y eliminar los conocidos como «enganches ilegales», presentes en distintas zonas de la ciudad.
La operación se produce, además, en una ciudad que viene registrando problemas de suministro eléctrico en distintos barrios. Rabesa es una de las zonas que más recientemente ha sufrido interrupciones, hasta el punto de que el Ayuntamiento y Endesa han puesto en marcha obras para mejorar la línea que abastece a la barriada y a Beca. En los últimos meses también se han denunciado apagones en otros puntos de Alcalá.
A ello se suma que Endesa ha incluido a Alcalá de Guadaíra entre los municipios de la provincia afectados por conexiones ilegales vinculadas a plantaciones de marihuana, uno de los fenómenos que la compañía relaciona con las sobrecargas de las redes eléctricas.
La operación
La nueva operación mantiene la presión policial sobre barrios que han sufrido repetidos apagones en los últimos meses, en muchos casos atribuidos al elevado consumo derivado de estas conexiones fraudulentas a la red eléctrica, que puede provocar sobrecargas y afectar al suministro.
En el barrio del Castillo, los vecinos vivieron este jueves una jornada marcada por los cortes de electricidad. Según relatan residentes de la zona, durante la actuación se procedió a cortar algunas de las conexiones consideradas irregulares, aunque también se habrían visto afectadas conexiones que, según los vecinos, eran regulares.
La situación se habría paralizado tras la insistente demanda de los residentes, muchos de los cuales se encuentran en situación de vulnerabilidad y algunos dependen de aparatos eléctricos para cuestiones esenciales, como respiradores.
La presencia policial también llamó la atención de los vecinos durante la tarde de ayer viernes. Según los testimonios recogidos, una patrulla de la Policía Nacional acompañó a una mujer que estuvo tomando fotografías del cableado y de las conexiones existentes en las viviendas de la zona.
La actuación ha generado preocupación entre los residentes, que temen que las intervenciones continúen en los próximos días y reclaman conocer el alcance de la operación y cómo puede afectar a las viviendas que dependen de estas conexiones.
Los vecinos afectados también plantean dudas sobre las consecuencias de los cortes para las familias que viven en las zonas afectadas y sobre los procedimientos que se están siguiendo para identificar las conexiones irregulares, especialmente después de que también se haya suspendido el suministro en viviendas que, según los residentes, disponían de conexiones reguladas.
































