54 niños con necesidades especiales se quedan sin poder ir a clase por falta de transporte y monitores
Indignación, preocupación e impotencia entre las familias de 54 alumnos con necesidades especiales que este jueves no han podido comenzar con normalidad el curso escolar en el Centro Ciudad San Juan de Dios por la falta de transporte escolar y de monitores acompañantes.
Los menores afectados proceden de Alcalá de Guadaíra, Sevilla capital y diferentes pueblos de la provincia, y dependen de las rutas de transporte escolar para poder desplazarse diariamente hasta el centro. Rutas de transporte que dependen de la Junta de Andalucía y que, de momento, no cuentan ni con bus ni con monitor.
Al respecto el delegado de Educación de Alcalá, Pablo Chaín, comenta que en cuanto ha tenido conocimiento de la circunstancia se ha dirigido a la APAE ( Agencia Pública Andaluza de Educación) donde le han asegurado que “están trabajando para solucionar el problema”. Un problema además, que lleva sucediendo varios años.
La situación ha provocado que algunos alumnos no hayan podido acudir a clase en el primer día del curso. Ante la ausencia del servicio, algunos padres han hecho un esfuerzo extraordinario y han llevado personalmente a sus hijos en sus vehículos particulares para evitar que perdieran su primer día de colegio.
Sin embargo, esta solución no está al alcance de todas las familias. Hay padres y madres que tienen que trabajar y no pueden ausentarse de sus puestos para realizar diariamente el desplazamiento, además de que algunos de los alumnos afectados proceden de otros municipios y pueblos de la provincia, lo que hace todavía más complicada esta alternativa.
«Mi hijo hoy no ha empezado el nuevo curso y no ha podido asistir por falta de bus y monitora», explica una de las madres afectadas, que es familia monoparental.
Los padres consideran especialmente grave que el problema se produzca precisamente con alumnos que necesitan apoyos específicos para poder acudir al centro educativo.
El transporte escolar y los monitores acompañantes no son un lujo ni una comodidad para estas familias, sino servicios necesarios para garantizar que sus hijos puedan desplazarse al colegio de forma adecuada y segura.
Las familias reclaman que estos recursos estén garantizados desde el primer día de curso, y no que sean los propios padres quienes tengan que buscar soluciones improvisadas para que sus hijos puedan asistir a clase.
«No todas las familias pueden llevar a sus hijos en coche».
Los afectados piden a las administraciones y responsables del servicio que den explicaciones y solucionen el problema de manera urgente.
Las familias recuerdan que están hablando de menores con necesidades especiales y consideran que sus servicios de transporte y acompañamiento deberían estar completamente organizados antes de comenzar el curso.
Mientras esperan una solución, las familias siguen reclamando que ninguno de estos 54 alumnos vuelva a quedarse en casa por falta de autobús o de monitor.
































