Un vecino de Alcalá encontró cristales dentro de una barra de pan comprada en un supermercado de Alcalá
El afectado sufrió heridas en la garganta y presentó una denuncia; el establecimiento ya ha retirado preventivamente el pan de la empresa suministradora y se investiga el origen de los fragmentos.
Un vecino ha puesto en conocimiento de las autoridades un incidente ocurrido tras la compra de varias barras de pan en un establecimiento de Alcalá de Guadaíra. El consumidor asegura que encontró fragmentos de cristal en el interior de una de las barras y que llegó a tragarse parte del alimento antes de percatarse de lo ocurrido.
Según relata el afectado, el suceso se produjo cuando se encontraba comiendo el pan y notó una sensación áspera y molesta al tragar. Al expulsar parte del alimento, comprobó que presentaba una importante cantidad de sangre y, al revisar lo que estaba comiendo, descubrió pequeños fragmentos de cristal en el interior del pan.
El hombre tuvo que acudir a Urgencias, donde permaneció hasta bien entrada la madrugada. Según su testimonio, los fragmentos le provocaron heridas y molestias en la garganta. Los facultativos le han prescrito medicación para prevenir posibles complicaciones derivadas de las lesiones y, en estos momentos, continúa con dolor y molestias intensas en la zona.
El afectado dispone de un parte médico y ha puesto los hechos en conocimiento de la Policía Nacional mediante la correspondiente denuncia. Asimismo, desde el propio centro sanitario (Valme) se habría comunicado la situación al juzgado, según explica el afectado qye además aporta la documentación correspondiente.
Tras conocer lo sucedido, el gerente del establecimiento de Alcalá de Guadaíra se han puesto en contacto con el consumidor para interesarse por su estado de salud.
Desde el supermercado, además, le habrían confirmado que se procedió a retirar las barras de pan correspondientes y que se está investigando el origen de los fragmentos encontrados. Una de las hipótesis que se está estudiando es que los cristales pudieran proceder de algún elemento de un horno utilizado durante la elaboración del producto, aunque por el momento no existe confirmación sobre el origen de los fragmentos.
El establecimiento también habría contactado con la empresa encargada del suministro del pan para tratar de esclarecer cómo pudieron llegar los cristales al interior del producto.
El consumidor ha decidido hacer público lo ocurrido fundamentalmente con un objetivo preventivo: alertar a otros clientes para que extremen la precaución y, ante cualquier anomalía en un producto alimentario, eviten consumirlo y comuniquen inmediatamente la incidencia.
El caso se encuentra ahora pendiente de investigación para determinar exactamente cómo se produjo la contaminación y si pudiera existir algún otro producto afectado. Hasta que se conozca el resultado de esas comprobaciones, no se ha determinado responsabilidad alguna por parte del establecimiento ni de la empresa suministradora.

































