Los trabajos de prospección en el Camino de La Retama, afectado por un desprendimiento por lluvias desde el pasado mes de febrero, han culminado. La retirada de la piedra que ocupa el camino está prevista para realizarse en los próximos días. Así lo ha confirmado la Delegada de Monumento Natural, Medioambiente y Sostenibilidad, Luisa Campos, quién ha recordado que las tareas para la recuperación de la zona comenzaron en el mismo momento del desprendimiento, en el mes de febrero de este mismo año, y que han sido continuas y coordinadas con la Delegación de Hábitat Urbano. El objetivo ha sido que el proyecto se ejecutara de una forma global y con garantías de sostenibilidad y con Endesa, que es la empresa responsable de las obras que se estaban realizando y es la que tiene que reponer el camino y el talud.
Así, “no sólo se trata de despejar puntualmente un camino, sino de todos los trabajos necesarios para la reposición completa del talud, elementos de seguridad, vegetación y reposición y pavimentación del camino, para su apertura y uso general”, ha explicado Campos.
Desde el Gobierno local se recuerda que el camino lleva cerrado al paso desde el mes de febrero cuando se produjo el derrumbe, y se incide en el avance de los trabajos que han llevado detrás los correspondientes estudios y documentación, que aunque menos visibles, son necesarios llegando así a su fase más reciente, la culminación de dichos trabajos de prospección iniciados el 30 de septiembre.
El Camino de la Retama, en el margen izquierdo de la ribera del Río Guadaíra, está cortado desde el pasado mes de febrero tras un desprendimiento a raíz de las fuertes lluvias y los trabajos de Endesa para el soterramiento y canalización de redes eléctricas. El desprendimiento del talud derecho del camino, sobre el parque de Ribera de La Retama, produjo un considerable volumen de movimiento de tierras: rotura parcial de la plataforma del camino; afección directa al talud ajardinado del parque; caída y destrucción de talanquera de madera de limitación y protección; caída de varios ejemplares de arbolado; arranque y pérdida de vegetación ornamental y pérdida total de la estabilización del talud. Ante estos hechos no sólo se cortaba el camino por razones de seguridad, sino que se ponía en marcha el proceso de restauración desde un punto de vista integral para una recuperación completa.
La última parte será la supervisión de los trabajos de reposisión del camino por parte de la empresa eléctrica para su puesta nuevamente en funcionamiento como área de gran valor medioambiental que es para el disfrute de toda la ciudadanía.
































