Citas imposibles, esperas interminables y un trato cada vez más cuestionado desatan una avalancha de críticas entre los usuarios
El Centro de Salud Don Paulino García Donas está masificado y se ha convertido en el blanco de una oleada de quejas por parte de pacientes que denuncian un funcionamiento “insostenible”, marcado por la falta de citas, la desorganización y una atención que muchos consideran impropia de un servicio público esencial.
Las denuncias se repiten, en este diario digital llevamos meses recibiendo quejas, con el mismo patrón: conseguir cita telefónica con el médico de cabecera se ha vuelto una misión casi imposible y si se consigue, de manera presencial, es para dentro de un mes, tanto por teléfono como de forma presencial. Hay usuarios que aseguran llevar días, e incluso semanas, intentando ser atendidos sin éxito, con el consiguiente retraso en diagnósticos, tratamientos y seguimientos médicos.
A la falta de acceso se suman largas esperas, gestiones eternas y una organización interna que muchos vecinos califican directamente de caótica. Incluso acudiendo temprano o insistiendo varias veces, no siempre logran una respuesta. “Te derivan para urgencias solo porque necesitas una receta, colapsando las urgencias” asegura una usuaria.
Pero la indignación no termina ahí. Parte de los pacientes también carga contra el trato recibido, denunciando actitudes frías, desinterés e incluso respuestas que consideran poco respetuosas.
Aunque algunos usuarios reconocen la profesionalidad de determinados sanitarios, la sensación general es demoledora: el Centro de Salud Don Paulino García Donas no está dando respuesta a las necesidades reales de los vecinos de Alcalá y la confianza en el sistema se resquebraja a pasos agigantados.































