Alcalá ha puesto en marcha un plan integral de control de palomas basado en el uso de piensos anticonceptivos autorizados, una medida innovadora que se aplicará en tres focos principales de la ciudad: La Plazuela, la Plaza Miguel Pérez junto a la calle Valencia y Campo Alegre, donde se ha detectado una mayor densidad de estas aves.
A través de la Delegación de Hábitat Urbano y Equipamientos Municipales, esta actuación cuenta con un presupuesto de 13.036 euros y una duración de un año, y responde a la necesidad de intervenir ante la proliferación de palomas en entornos urbanos, que puede generar problemas higiénico-sanitarios, deterioro del patrimonio y molestias a la ciudadanía.
El delegado de Hábitat Urbano, David Delgado, ha explicado que “cuando la densidad de población de palomas supera los niveles normales, se generan problemas higiénico-sanitarios y afecciones en espacios públicos y edificaciones. El delegado ha explicado además que se está “dando respuesta a las demandas vecinales mediante soluciones eficaces y respetuosas con el bienestar animal”.
El plan prioriza el control de la reproducción frente a métodos tradicionales mediante dispensadores automáticos que suministran este pienso anticonceptivo, permitiendo reducir de forma progresiva la población sin recurrir al sacrificio masivo.
Además de la realización de censos poblacionales y diagnóstico inicial, el programa contempla la instalación de los dispensadores —ya colocados en las tres zonas señaladas— con una fase previa de adaptación de las aves, la retirada de puestas y un seguimiento técnico mediante inspecciones periódicas e informes anuales.
Con esta actuación, Alcalá de Guadaíra se suma a la tendencia de numerosas ciudades que apuestan por modelos de gestión de fauna urbana más responsables, eficaces y alineados con la normativa europea en materia de bienestar animal y medio ambiente.































