La tradición late este año con fuerza en uno de los rincones más queridos de Alcalá. El próximo 8 de mayo, la Cruz de Mayo regresará a la emblemática Plaza del Duque, convertida una vez más en el corazón vivo de una celebración que une fe y convivencia vecinal.
El cartel anunciador de este 2026 no es solo una imagen: es una declaración de amor a la identidad local. La obra sitúa como eje central a la Plaza del Duque, elevándola a símbolo de encuentro y memoria colectiva. Desde ahí, la composición rinde homenaje a la cerámica tradicional inspirada en Antonio Martín Bermudo “Campitos”.
Los tonos cobalto y ocres, junto al delicado juego de luces y sombras sobre el azulejo, evocan la esencia de las fiestas populares de siempre, esas que se viven entre vecinos, música y primavera. La escena se construye sobre una majestuosa fuente cerámica, donde la Cruz no aparece como un elemento inmóvil, sino como el origen de todo lo que brota: vida, movimiento y simbolismo.
A sus pies, dos leones de cerámica vierten agua. Esa agua riega un conjunto floral naturalista —amapolas, margaritas y motivos cerámicos— que rompe con la rigidez del azulejo y aporta frescura, color y emoción. Es la primavera hecha imagen.
Así, el cartel no solo anuncia una fecha, sino que invita a sentir. A recordar que la Cruz de Mayo es tradición, pero también es belleza compartida, orgullo por lo nuestro y celebración de la vida en comunidad.
La jornada culminará con la esperada verbena en la plaza del Duque, donde la música, el ambiente festivo y el reencuentro entre vecinos volverán a llenarlo todo de alegría.
Una cita imprescindible para dejarse llevar por el alma de mayo.































