Un instituto suspende el acto de graduación de 4º de ESO tras una pelea entre alumnas y genera indignación entre familias
La dirección de un centro educativo ha comunicado la suspensión del acto de graduación de 4º de ESO previsto para este año tras un incidente de convivencia ocurrido recientemente entre dos alumnas del mismo curso. La decisión, avalada por el Consejo Escolar y el claustro de profesores, ha provocado una fuerte reacción por parte de algunas familias, que consideran la medida “desproporcionada” y “colectiva”.
En un comunicado dirigido a la comunidad educativa, la directora del centro explicó que la medida se toma tras “unos graves acontecimientos” que han afectado a la convivencia escolar. El equipo directivo subraya que la convivencia, el respeto mutuo y la resolución pacífica de conflictos son pilares fundamentales del proyecto educativo del centro.
Asimismo, el comunicado señala que, además del incidente en sí, el profesorado ha mostrado preocupación por “las reacciones posteriores de una parte de la comunidad”. En este contexto, el centro defiende que no puede “normalizar la violencia ni desviar la mirada ante ella priorizando lo lúdico sobre lo ético”, justificando así la cancelación del acto de graduación.
La dirección reconoce que la decisión afecta a las familias y al alumnado que han cumplido con sus responsabilidades académicas, pero considera que mantener la celebración en el actual clima de tensión “desvirtuaría su sentido pedagógico”, que incluye no solo el rendimiento académico sino también la madurez cívica y el comportamiento.
El profesorado, según el comunicado, se encuentra “muy afectado” por lo ocurrido y por la falta de respaldo social ante el incidente, aunque reafirma su compromiso con la educación del alumnado.
Sin embargo, la medida ha generado una respuesta crítica por parte de algunos padres. En una carta remitida al centro, un padre de un alumno de 4º de ESO expresa en nombre de los padres su “profunda indignación, tristeza y desconcierto” ante lo que consideran un castigo colectivo injusto por una pelea aislada entre dos estudiantes.
Argumentan que la decisión “transmite un mensaje devastador” al alumnado, al entender que el esfuerzo de toda una promoción queda anulado por el comportamiento de unos pocos. Además, recalcan el impacto emocional que la cancelación tiene en los estudiantes, para quienes la graduación representa “un cierre simbólico, emocional y académico” de su etapa escolar.
El caso ha abierto un debate entre familias y centro educativo sobre la proporcionalidad de las medidas disciplinarias y el equilibrio entre la gestión de la convivencia y el reconocimiento al esfuerzo del alumnado.
Por el momento, el centro no ha anunciado si la decisión será revisada o si se plantearán alternativas al acto de graduación.

































