El traje del muerto

Dicen que tras el temporal llega la calma, y que después de esta borrachera política viene su consabida resaca. Aunque a mi parecer,  creo que van a ser otros cuatro años de calma y sobre todo de resaca. Mucha resaca.

̶ Ya hemos ganado, y ya nos podemos quitar el traje de los domingos; el traje de políticos ejemplares  ̶ . El traje de esos políticos ejemplares de esos de: ¡prometo, prometo y vuelvo a prometer!, el de las visitas a los barrios más desfavorecidos, el de hablar con los comerciantes, asegurando que esto está remontando, que la gente está más concienciada en no ir a Sevilla a comprar, y apostando por el comercio local.  Etc., etc… (Permitan  que me ría, señores políticos).

Pero que hasta dentro de tres años y once meses estoy seguro  de  que os vais  a beneficiar de mí y de mis impuestos y además os vais  a reír de mí…y luego otra vez más de lo mismo. Promesas baldías las cuales en su inmensa mayoría nunca veremos realizadas. Promesas tales como: el dichoso metro, el cual viene de camino y con retraso, la apertura de varios institutos… (Eso, según dicen ellos, es cosa de la Junta, o del Gobierno Central, o de quien competa, menos de ellos, claro está…a modo de  buscar algún responsable) o la  creación de empleo, empleo estable y de calidad no lo que se ha visto en plena campaña.

Porque ya están tardando en dejar en la calle a los 144 vecinos de esta localidad que contrataron días antes de la sonada campaña electoral. Penoso es ver  cómo la ciudad vecina de Dos Hermanas se ha llevado el gato al agua, con la creación de 900 empleos gracias a la multinacionalmente conocida Amazon) aquí no valemos ni para disputar este tipo de carreras. ̶ Ya hemos ganado, ya tenemos el traje de la victoria puesto  ̶ , a medida, y lo demás ya no cuenta.

Serán otros cuatro años como poco, en los que asistiremos al entierro y posterior duelo de un Centro enfermo y que está agonizando desde hace mucho tiempo a pasos agigantados, un río que sigue siendo una pena, cuando antes era un reclamo turístico. Veremos a muchos niños y jóvenes hacinados en caracolas a modo de aulas donde cursarán sus estudios, y luego cuando alguno tenga una carrera brillante como ha sido el caso de algún joven alcalareño, nos pondremos para la ya consabida foto institucional de turno.

Asistiremos al adeudo por parte del consistorio con  el famoso club Sato Sport y  que asciende a la nada deleznable cantidad de seis millones de euros… (Ahí, casi nada) Los cuales además serán sufragados de los impuestos de todos nosotros – los ciudadanitos de a pie, o ciudadanos de segunda, vamos. Esto sí será una dura y pura realidad. Pero siempre nos queda la excusa y colocarnos el traje de humildes y de prudentes, y echarles la culpa al partido de turno con el que le tocará pactar para obtener la mayoría, y la frase más recurrente será la de “no nos dejan gobernar”…o sea ni comen ni dejan comer.

Adelante  con el progreso. Yo el traje que quiero que se pongan es el traje de trabajador incansable de una y por una ciudad que se muere poco a poco. Lo mismo que quiero ver una oposición que haga su trabajo. Aunque ahora mismo el único traje que estamos viendo es el de flamenca y el de chaqueta con sus pañuelos abullonados en la pechera…Pero  lo que de verdad  no me gustaría  ver  pasada esta feria y estas elecciones es una Alcalá vestida con el traje de muerto…y creo que el sastre ya está tomando medidas.  Y ahí seguimos…

ARTÍCULO DE OPINIÓN DE JESÚS GANDUL

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